miércoles, 23 de junio de 2010

5ta diapositiva sobre los generacionalismos (ascenso del usuario de facebook)


Por esas cosas de la vida tengo un facebook. No tengo libros publicados ni página de Internet ni licencia para conducir, pero tengo un facebook y un par de blogs donde juego a ser un escritor marginal. Por esas cosas de la vida, y por la naturaleza misma de las redes sociales, cuando uno tiene facebook se entera de muchas cosas. Algunas son inútiles, otras molestas, la mayoría irrelevantes y unas cuantas son interesantes. Por un afán heurístico, más que por entretenimiento, suelo prestarles atención a todas ellas. Algunas veces mi ejercicio del facebook suele incurrir en arcaísmos y en todo tipo de conductas caídas en desuso; lo que pasa es que soy uno de esos neófitos que aún escribe correos en formato de carta. Debo confesar, por otro lado, que, desde que tengo facebook, me he visto en la obligación de reconocer a muchas de las personas a quienes yo creía conocer. Por esas cosas de la vida también me visto impelido a conocer personas que nunca quise conocer y a otras que no imaginaba conocer. Los conservadores de ogaño, en facebook, se autoproclamaron defensores acérrimos de lo “progre”, mientras que los progres de siempre resultaron aficionados al reguetón y a todo tipo de extravagancias posmodernas. Los otrora chauvinistas y homofóbicos esgrimieron diatribas contra los perseguidores de minorías sexuales, y los machos brutos latinoamericanos se comportan como sosos sensibleros. Por esas cosas de la vida un número de importante de personas resultó ser fotógrafo, modelo, postalita plástica o divagación de Andy Warhol, mientras que el resto se ocupó de responder encuestas y de contarle al mundo cuánto necesitaba cortarse su cabello y cuánto les gusta emborracharse. Por esas cosas de la vida me di cuenta de que este país, según se deduce de una lectura exhaustiva de facebook, se compone básicamente de precoces adolescentes que son usuarios redes sociales, publicistas, consultores independientes, diseñadores gráficos, empresarios autoconvocados, promotores culturales, documentalistas, estudiantes de maestría, chancletudos apóstatas, burócratas trasnacionales y artistas. Más allá de que en CRC solo un 18.89% de los hogares esté enlazado a la red, se me antoja pensar que el próximo censo que realice el INEC debería ser una encuesta de facebook. Y los promotores del “Oscariato” aseguran que en la actualidad vale más el conocimiento que la tierra, sin embargo, todavía no ha sido posible sembrar arroz y frijoles en los logarítmos neperianos ni tampoco preparar raíz cuadrada sancochada. Por esas cosas de la vida me enteré de que en facebook hay cerca de 600 000 costarricenses. Si la nostalgia del mundo es la suma aritmética de todas las nostalgias, a día de hoy, facebook es una elegía compuesta por más de medio millón de humanoides tristones que sentimos pena de que los chocolates Gallito no sean como lo fueron antes.