jueves 18 de agosto de 2011

Ser cultivado antes de wikipedia y youtube


Nuestro momento histórico tiene un oficio semejante al del orzuelo y no hay duda de que habitamos una parcelita de tierra acreedora de una obcecada vocación de mozote. Siempre hemos llegado tarde a la historia y al rock n´roll y nuestras mañanas regularmente se parecen a la sensación de caminar descalzo sobre un charco. Afortunadamente, ya no creemos en albañiles cósmicos ni orgasmos múltiples, aunque nuestras mujeres sigan haciendo manifestaciones para guarras y nuestros curas sigan vendiendo milagros a los seminaristas.

Somos malos polvos y somos incultos porque nuestros hermanos mayores se educaron viendo "Porky´s" y porque nuestras hermanas escuchaban "Pimpinela". Tuvimos padres que nunca hicieron programas de master en Europa y cuyas esposas iban a la hora santa todos los jueves. Nuestra primera computadora precisaba de diskette de arranque y nos estremecimos cada vez que alguien hablaba del mundo del mañana. No teníamos wikipedia ni youtube y queríamos estar a la moda usando franelas y comprando discos en Fama Music. Muy a pesar nuestro a la moda nunca le gustó despertarse en nuestro cuarto ni desayunar con nosotros ni tomar el bus de Tejar para acompañarnos hasta el cole.

Nunca fuimos a Disney World y quizás por eso hoy tenemos trabajos mediocres y grados académicos inconclusos. Cuando cumplimos 15 años lo primero que pensamos fue que la masturbación era la causa del acné y en seguida salimos corriendo a pedirle hojas de sábila a nuestra abuela. El paroxismo de la rebeldía, según nosotros, era Robin Tunney rasurándose en "Empire Records" o la imagen de una macha dizque fotógrafa (María José) en los anuncios de Belmont.

Llegamos a los 20 años y aún no existía google ni los grupos musicales preocupados de destacar la marca de sus instrumentos y el años de su fabricación. Aprobamos los cursos de humanidades antes de que el mundo decidiera resucitar los muebles viejos y ni siquiera nos dimos cuenta en qué momento de la histroria las poladas se trocaron en referentes identitarios.

Y es que llegamos tarde a la historia y al rock n' roll. Y a lo mejor por eso, cuando Kurt Cobain se suicidó, provocando temblores en los rascacielos, nosotros estábamos tomando cursos de oral english y transcribiendo la letra de "Losing my religion".

En alguna parte de una ciudad que se llama Cartago existía una tienda en la que había un afeminado reprimido que vendía discos usados de The Cure y Soda Stereo. Nostros estuvimos en esa misma tienda cuando destruyeron Yugoslavia y cuando censuraron "La Ultima Tentación de Cristo". Y el afeminado reprimido nunca supo que Robert Smith había engordado ni que Cerati estaba en coma.

Somos generacionalistas patéticos y queremos tener 10 años menos para poder usar ropa ajustada. Detestamos a los chavalos que siempre andan con muchachas más lindas que nuestras coetáneas y cuando vamos al Steinvorth o a cualquier bar de moda nos sentimos virginicidas románticos y recordamos canciones de Silvio Rodríguez que siempre hablan de una muchacha que se va o de la reolución cubana.

Somos mezquinos pero no tenemos ahorros. Ahora nos gusta comer sushi y comida peruana pero durante 20 años nuestra dieta alternaba entre platillos de arroz, frijoles y plátano maduro, o empanadas de La Pantera y combos de Mcdonalds. Fumamos nuestro primer cigarro cuando Woody Allen hizo "Everyone Says I Love You" pero en ese tiempo nos interesaba más ver a Hellen Hunt en Twister. Ciertamente no podría asegurarlo, sin embargo sospecho que muchos de nosotros fuimos a ver Titanic al Mall San Pedro.

Somos estólidos paletos con una dudosa impostura intelectual. Nuestro universo durante mucho tiempo estuvo circunscrito a lo que decían los presentadores de MTV en Español. Pero qué le vamos a hacer. Es que llegamos tarde a la historia y al rock n' roll y fuimos adolescentes antes de que ser cultivado significara un doble clic (cuatro?) y un copy paste.

1 comentarios:

Pelele dijo...

A tu salud
un brindis de humo;
la juventud
desde este alud:
fruto sin zumo.