
En un exquisito y casi adolescente arrebato de sensacionalismo iconoclasta el escritor Alexander Obando publicó en su blog las preguntas que él mismo le recomendó (vía facebook) a Evelyn Ugalde a propósito de una entrevista a Alberto Cañas. Del contenido de las preguntas (así como de los ulteriores comentarios) se puede colegir que Obando no forma parte de ese sospechoso consenso que ubica al señor Cañas como paladín de la rebeldía y la cultura costarricense. No esperaría menos de él. Sin embargo su berrinche cibernético se reduce a una serie de reproches de carácter etario e “ideológico” que no aportan absolutamente nada. El comportamiento de Obando resulta más bien ingenuo e inclusive raya en el mal gusto. Si pretendía hacer literatura amarillista (¿sátira?) en facebook Obando hizo mala literatura. Sus baterías se concentraron en estólidos ataques en los que no hubo reparos en envilecer la decrepitud del señor Cañas y su ya reconocido conservadurismo. Vaya una novedad. Resulta ridículo y peregrino imputarle a Don Beto el no ser Bertolt Brecht o André Gide y el no ser un efebo. No soy aficionado a los ejercicios contrafactuales pero me pregunto si Alexander Obando, en un universo imaginario, le habría formulado preguntas semejantes al venerable Ezra Pound.
7 comentarios:
Increíble... me esperaría eso de quinceañeros, no de un señor como Alexander. Puro berrinche.
PD. Qué risa la imagen, son igualitos!!! Quién le copió a quién?
Excellente, Jenaro nada mas que decir
Lo que sorprende es el despropósito de las famosas preguntas, ya comenté en el blog de Obando al respecto, ayer entre birra y birra (que fueron muchas) desenmascaraste mis cálculos inanes, jajajaja. Hoy me curo en salud... voy por un poco de bicarbonato con limón y sal.
Ey, al chile es cagadito!
Palabras más palabras menos, lo que decís se parece mucho a lo que pienso.
Lástima que tanto se habla de criticar con argumentos las obras y no a los autores a niveles personales y se hace eso mismo que se señala incorrecto.
Aparte del berrinche en sí, que es algo inexcusable (a no ser que estuviera ebrio cuando lo redactó, ya se sabe que los borrachos tienen el perdón vaticano), me llama la atención un detalle nimio: que diga que Churchill se retiró a tiempo. Mr. W. era, está claro, un gran estratega y tenía una voz pastosa perfecta para los discos de Maiden, pero como político era una cagada, con perdón.
Las fotos, impagables.
Rupi: yo creo que es una rara variedad de casualidad forzada
Marito: buena nota
Eduardo: yo sabía que en tu endeble prudencia subyacían móviles más oscuros
Lau: de acuerdo, lo peor es que es una mae sobre el cual hay suficiente atención
Txabi: Definitivamente sería más divertido beberse unos gin tonics con Churchil que sentarse a hablar de literatura o de política
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